Los mejores post del 2021

Un año más en el que nos adentramos con muchas ganas de seguir aprendiendo sobre turismo, cruceros y aviación. Pero, antes de afrontar los nuevos retos, es momento de recapitular los hightlights del blog de Esatur y descubrir qué contenidos han sido los que más han gustado a nuestros lectores. ¡No te lo pierdas!

Top 1. Ser guía turístico

Una de las profesiones que más pasiones despierta entre los aventureros y amantes de los viajes. En este artículo analizamos los requisitos que ha de tener un guía turístico y conocemos más en profundidad en qué consiste esta figura profesional.

Top 2. ¿Hasta qué edad puedo ser azafata de vuelo?

Una de las preguntas más habituales que existe en torno a la profesión del Auxiliar de Vuelo es la edad límite para ejercer. Inluso muchos creen que no es un trabajo en el que te puedas jubilar. Nada más lejos de la realidad, las aerolíneas cada vez son menos restrictivas y la edad ha dejado de ser un requisito para volar. Echa un vistazo al post y descubre más sobre la edad límite.

Top 3. ¿Con qué material de emergencia cuenta un avión?

Y, es que, a pesar de que el avión es el medio de transporte más seguro del mundo, cuenta con multitud de materiales y procedimientos para mantener a salvo a los pasajeros en caso de cualquier emergencia -precisamente por eso es tan seguro-. Extintores, balsas salvavidas, radiobalizas o botellas de O2 portátiles son algunos de los materiales que deben usarse según qué emergencia. Ojea el post si quieres conocer más sobre las diferentes emergencias a bordo y qué materiales se usan.

Top 4. Cómo crear un buen currículum de Auxiliar de Vuelo

Un imprescindible para los Auxiliares de Vuelo en búsqueda de empleo. En este post te damos el paso a paso para crear un currículum atractivo y conquistar el corazón de las aerolíneas. Toma nota de cada consejo que te damos y ponlo en práctica con la plantilla gratuita que te damos en el post.

Top 5. ¡Matrícula abierta! Próximos cursos de Auxiliar de Vuelo

No podía faltar entre nuestro top five del año la noticia de la apertura de la matrícula en nuestras sedel de Madrid, Alicante, Valencia y Murcia. Grupos reducidos y clases prácticas para prepararse el curso de Auxiliar de Vuelo – TCP.

Top 6. Qué es (y qué no es) una visita guiada

Nunca está de más hacer un pequeño análisis de aquellos errores y aciertos que, como profesionales del turismo, podemos llegar a cometer en plena visita guiada. ¿Mejor planificar o damos pie a la improvisación? ¿Soltar un monólogo eterno y dejar que la visita fluya con el feedback del visitante? Estas y otras preguntas las resolvemos en este post.

Entrevista a Francisca Navarro, autora del libro ‘Vestida de uniforme, disfrazada de mujer’

Francisca Navarro, Paca para los amigos, ha pasado más de 35 años sobrevolando las alturas en Iberia hasta que una artrosis le obligó a abandonar su vocación. Tras soñar con que escribía un libro, se volcó en su sueño para hacer saber que un Auxiliar de Vuelo es mucho más de lo que la gente cree. Así nació ‘Vestida de uniforme, disfrazada de mujer’, un libro que transmite su pasión por la aviación.

Y por fortuna, recientemente hemos podido conocerla más en detalle en Esatur Madrid gracias a la visita que nos hizo para contarnos su experiencia. Hoy, nos la cuenta en esta entrevista:

Paca, ¿Qué te impulsó a dedicarte al sector de la aviación?

Desde muy pequeña tenía pasion por viajar. En un vuelo con Iberia, ¡¡sentí que ese uniforme tenía que llevarlo!! Y lo convertí en mi obsesión hasta que lo conseguí.

¿Cómo conseguiste ser TCP?

Conseguí trazarme una meta y que nada me apartara de ella. Peldaño a peldaño, primero viajé a Inglaterra como au-pair durante un año – aunque con bastantes lágrimas- para asegurarme un inglés perfecto. Lo que nunca me apartó de mi camino hacia mi sueño fue la creencia de que todo eran señales de que ese era mi destino.

¿Ha cambiado mucho la aviación desde que empezaste hasta ahora?

La aviación de ahora es otra, aunque la forma de vida es la misma. Se mantiene la frase de «me voy a volar», nadie dice “me voy a trabajar”. La aviación experienta los mismos cambios que el conjunto de la sociedad, pero… sigo manteniendo una creencia: La vida en un avión la hacen las tripulaciones, el compañerismo, el aceptar que volar es una vida que o la tomas o la dejas.

Es un mundo que te enseña tantísimo dentro del fuselaje que es un aprendizaje que puedas trasladar a cualquier aspecto de tu vida.

La aviación cambia en sus formas pero no la esencia de lo que implica llevar un uniforme.

¿Por qué crees que la profesión del TCP despierta tantas pasiones?

Lo de TCP sí que es actual y a mí personalmente me gusta más que nos llamen azafata o auxiliar de vuelo, pues te define a la primera. Con TCP te miran pensando «¿eso qué es?».

Y despierta pasiones -o curiosidad- porque aún tenemos muchos privilegios. La gente nos ve como «ohhh mira una tripulación«, y nos imaginan con una vida de hoteles, lugares idílico… el halo que se creó hace decádas aún se mantiene.

En tu libro, ‘Vestida de uniforme, disfrazada de mujer’, relatas tu vida surcando los cielos. ¿Qué te empujó a plasmar en papel tu experiencia?

En primer lugar, fue porque soñé que debía escribirlo, y como creo en los sueños…me volqué en la idea.

En segundo lugar, quería que la gente de a pie supiera todo el esfuerzo y trabajo que existe detrás de la sonrisa que camina en uniforme por el pasillo, sobre todo la gran responsabildad que tiene cada tripulación para desterrar esa extendida idea de que estamos para servir refrescos. ESTAMOS  y SOMOS imprescindibles para que un avión despegue, aterrice y, en general, para la seguridad del vuelo. A muchos pasajeros les tenia que explicar la diferencia entre «servir y atender».

Esa convicción me hizo presentarme a los exámenes, segura y convencida. Recuerdo que éramos unas 500 chicas, la lista en la pared menguaba pero mi ánimo no decaía. Obviamente, contribuía que mi nombre seguía apareciendo…

Para ti, ¿Qué ha sido lo mejor que te ha dado esta profesión? ¿Y lo peor?

Lo mejor: toda una vida en la que, maleta en mano, me iba a hacer lo que me apasionaba y además me pagaban por ello. Sinceramente, es una profesión que me ha enriquecido como persona, porque os aseguro que tanta gente encerrada en un fuselaje es una carrera de psicología con máster incluído. Lo peor…¡¡que un día SE ACABA!!

¿Qué le dirías a todos aquellos que estén planteándose ser TCPs?

Les diría que nada ni nadie los detenga. Quien anhele ser tripulante y vestir un uniforme, se vea así mismo volando.

La aviación es pasión, así que… si eso es lo que realmente sienten por esta profesión, que trabajen por sus sueño hasta lograrlo.

¿Tú también quieres cumplir tu sueño de ser Auxiliar de Vuelo – TCP? Puedes contactar con nosotros a través de comunicacion@esatur.com,  900 901 429 (GRATIS) o en WhatsApp al 661 942 007.

¿Cuál es el ciclo de atención al visitante en la oficina de turismo?

Una atención al visitante profesional, llevada a cabo desde una oficina de turismo, no se reduce a dar los buenos días, entregar un mapa y pedir un código postal. Esta forma de proceder, si alguna vez tuvo sentido, quedó desfasada hace ya muchos años. A grandes rasgos, en la oficina de turismo del presente, podríamos hablar de cinco fases del ciclo de atención al visitante:

Preparación de la visita

Se trata de una fase clave, pues el visitante puede completar su proceso de toma de decisión y elegirnos para su próximo viaje. Salvo en ferias de turismo u otras acciones promocionales, suele tratarse de una atención no presencial.

En esta fase, el potencial visitante se puede poner en contacto con nosotros a través de distintos medios que debemos dominar: redes sociales del destino, teléfono (llamadas o vía whatsapp), e-mail, página web, etc. Es importante contar con medios de registro de las solicitudes de información a fin de poder analizarlas estadísticamente y obtener información valiosa. De este modo, podremos establecer protocolos de respuesta y mejorarlos.

Fase de entrada y bienvenida

Consiste en el momento de acceso a la oficina por parte de nuestros visitantes y tiene más importancia de lo que parece, pues las primeras impresiones son siempre muy importantes. Debemos ofrecer tiempo al turista para que se sitúe, sin agobiarlo nada más entrar, pero evitando que se pueda sentir ignorado. Un contacto visual directo y una sonrisa natural nos permitirán brindarle una bienvenida cálida a nuestra oficina y, aún más, a nuestro destino turístico. 

Fase de desarrollo del servicio

Llega el momento en que un informador turístico puede marcar la diferencia y ofrecer un servicio adaptado a las características y necesidades exactas del visitante que tiene delante. Todo un ejercicio de microsegmentación durante el cual damos forma a una experiencia turística única, como único es el visitante que tenemos ante nosotros. Para ello es clave escucharle activamente  y comprender sus necesidades.

Debemos de pensar que ofrecer demasiada información puede resultar contraproducente, además de contemplar múltiples variables, como por ejemplo el tiempo del que dispone.

Fase de despedida

Atendido el visitante, hemos de agradecerle con sinceridad su visita a nuestra oficina y desearle que disfrute de su estancia en nuestro destino turístico. Pensemos que ha decidido invertir su tiempo y su dinero en visitarnos, eligiéndonos frente a otros destinos competidores. De forma sincera y con contacto visual directo, le invitaremos a volver a la oficina para resolver cualquier cuestión que estime oportuna. Puede ser el momento de ofrecerle alguna encuesta de satisfacción, si fuera necesaria.

Fase de seguimiento

Se trata de la fase final, que se llevará a cabo tiempo después de la salida del visitante, cuando obtendremos el feedback de su visita. Es el momento de monitorizar la información que, sobre la visita, habremos obtenido a través de diferentes medios, principalmente el registro de estadísticas  y las opiniones recibidas por e-mail, redes sociales, hoja de quejas y/o sugerencias, encuestas físicas u online, y otros. Puede servirnos para detectar problemas o incidencias que no habíamos tenido en cuenta, a fin de mejorar nuestro servicio de forma continua. En algunos casos la información obtenida puede que no tenga que ver con nosotros pero sí con otros servicios turísticos del destino en el que trabajamos, y podemos derivarla para que sean ellos quienes la analicen.

Autor: Samuel Martínez. Profesor de la asignatura de Información y Atención en Oficinas de Turismo en el Diploma Superior de Turismo Operativo.

Foto de Viajes creado por katemangostar – www.freepik.es

El Código Deontológico del Azafato/a

¿Tacón alto o bajo? ¿De qué color tiene que ser el uniforme? ¿Pelo suelto o recogido? si eres azafato/a, seguramente te has planteado en más de una ocasión todas estas preguntas. En el post de hoy hablamos de unas recomendaciones básicas de etiqueta para profesionales del sector: lo que se conoce como «el código deontológico del azafato/a».

Pero para ello, mejor que antes conozcamos brevemente qué hace referencia el concepto de código deontológico.

¿Qué es un código deontológico?

Un código deontológico es un conjunto de valores, criterios, normas y principios por el que regirnos. Mientras que una ley nos obliga a adoptar unos determinados comportamientos si no queremos ser penalizados por su incumplimiento, la deontología nos invita a actuar de una determinada manera, sin necesidad de que exista un órgano que prohíba o penalice y con el fin de beneficiarnos a nosotros mismos y a los demás miembros de la sociedad en la que vivimos. Es un mecanismo de autocontrol o autorregulación para que todos funcionemos bien.

¿Qué pasa cuando hablamos de códigos deontológicos de una profesión, como es nuestro caso? Tendremos que el código deontológico del azafat@ será el conjunto conductas por las que regirse uno en esa profesión para lograr el éxito.

Partiendo de esa premisa y entendiendo que lo que vamos a ver a continuación nace del consenso socio-profesional, podemos comenzar a detallar el código deontológico de la profesión de azafato y azafata que os recomendamos encarecidamente seguir. Vamos a distinguir entre lo deseable externamente (a nivel de imagen) y lo deseable interiormente (capítulo que abordaremos en un post posterior). 

¿Qué imagen debe proyectar un/a azafato/a?

Es básico que…

Antes de ir a trabajar, tomamos una ducha, en lugar de un baño. Esto nos ayudará, además de a cuidar nuestra higiene adecuadamente, a despejarnos. Sumergirnos en la bañera tranquilamente nos relaja y aletarga y se trata de que estemos espabilados y al “pie del cañón” al ir a trabajar; no con ganas de irnos a dormir…

Usemos colonia en lugar de perfume. ¿La razón? A todos no nos gustan las mismas fragancias, ni la misma intensidad en los olores. De ahí que sea mucho mejor para evitar un mal rato que nos pongamos una colonia suave, fresquita y con olor a limpio.

Maquillaje

Es fundamental usar un tono de maquillaje acorde a nuestro color de piel, polvos discretos, máscara de pestañas transparente, negra o marrón y nos pintaremos los labios de un tono suave (brillo, nude, carne…). Huye de los rojos pasión y demás tonalidades oscuras y/o llamativas. La clave está en que vayamos favorecidas, pasando desapercibida nuestra pintura.

vueling curso tcp

Cabello

El pelo siempre estará limpio, retirado de la cara y  correctamente recogido en una coleta si tenemos hasta media melena y en un moño si nuestro cabello es muy largo. Es recomendable hacer uso de fijadores para un resultado adecuado. Asimismo, podemos usar para ayudarnos, un coletero discreto y hasta 4-5 horquillas visibles de color similar al de nuestra melena. Habremos de estar pendientes de nuestro tinte, si lo llevamos, para que no quede descubierta nunca nuestra raíz y olvidarnos de los colores estridentes.
En el caso de los chicos, la barba y las patillas han de ir cuidadas; con un aspecto aseado y recortadas.

Programa de prácticas Esatur Formación

Manos y uñas

Las manos y las uñas son un elemento muy visible de nuestro cuerpo cuando estamos trabajando. Es importante hidratarlas diariamente y mantener las uñas limpias y arregladas de un largo que no sobresalga más de un par de milímetros de la yema de los dedos.
Lo ideal es llevarlas pintadas con brillo o con lacas de colores discretos (pastel o manicura francesa clásica).

En el caso de los chicos, es más recomendable que el largo de la uña sea más cortito y que no alcance a cubrir toda la yema de los dedos.

Complementos

Los complementos, cuando vayamos uniformadas, serán solo un par de pendientes que no sobresalgan del lóbulo de la oreja (tipo perlita) y un reloj discreto. Chicos y chicas: es preferible no usar collares, ni colgantes, ni anillos cuando estamos trabajando. Igualmente, tampoco añadiremos adornos (broches, pines, parches…) a nuestro uniforme.

Uniforme

El uniforme (traje de chaqueta oscuro) queda relegado a la actividad laboral. Hemos de ponerlo siempre limpio, planchado y correctamente abrochado. Por supuesto, no fumaremos, beberemos alcohol o comeremos cuando lo llevemos puesto.

¿Qué medias usar?

Las medias más adecuadas son las que tienen un “gramaje” de entre 20 y 40 Denier. Ese grosor permite camuflar las pequeñas “imperfecciones” logrando un aspecto elegante. Además, como plus, evita el riesgo de que se rompan con facilidad como ocurre con las de un menor número de DEN.

Calzado. Tipo de zapato y tacón.

Los zapatos han de ser básicos, cerrados, negros y tipo salón. Para las chicas, la altura recomendada del tacón es de entre 3 y 5cm para lograr una posición correcta del cuerpo cuando estamos de pie y no cargar la musculatura para así evitar dolores de la zona lumbar, curvaturas de espalda, rampas en los gemelos…

Autora: María Monllor, docente de Hospitality y Atención al Cliente

¿Quieres saber más sobre nuestra formación en Turismo Operativo o Auxiliar Turístico? Rellena el formulario de contacto.

[contact-form-7 id=»1996″ title=»Formulario Cursos»]

Así son las Oficinas de Turismo del Siglo XXI

Las Oficinas de Turismo mantienen su tradicional función de punto de entrada y recepción de visitantes en el destino turístico en el que se encuentran, y es por ello que el papel que juega su personal, los informadores turísticos, puede resultar decisivo en la experiencia final del visitante.

En el terreno de la atención presencial, recordemos que, en la mayoría de casos, los informadores turísticos son la primera cara con la que el visitante es recibido en el destino. Pero además, tienen la capacidad y a su vez, la responsabilidad, de ofrecer una atención personalizada y adaptada a las motivaciones y necesidades de los distintos tipos de visitantes. Éstos, en muchos casos, llegarán con un “folio en blanco” en cuanto a la experiencia turística que desean disfrutar, siendo los informadores los encargados de planificar su estancia en el destino gracias a su profundo conocimiento de la oferta turística existente, estando al día de la actualidad del destino, de sus lugares de interés y de su oferta turística.

Mucho más que un stand de folletos

Las oficinas ya no son únicamente el tradicional lugar donde entrar a por un folleto o un plano del destino; sino que deben aspirar a ser un espacio de oportunidades para el sector turístico local, y por ello, un punto de encuentro entre la oferta y la demanda turística del destino.

Las nuevas oficinas se pueden ubicar en edificios históricos, rehabilitándolos para darles un nuevo uso. Pueden servir de punto de venta de productos locales, emitir entradas a los espacios de interés, diseñar rutas y ofrecer visitas guiadas, experiencias teatralizadas o rutas gamificadas, entre otras muchas posibilidades de dinamización turística.

Nuevos canales de atención, pero también de recopilación de datos

Por otro lado, las Oficinas de Turismo, como toda la actividad turística, se encuentran en un proceso de transformación desde hace ya años, adaptándose a los cambios en la demanda propiciados, entre otros, por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Por ese motivo, deben de ser centros de recopilación de información clave sobre del comportamiento de la demanda turística, sus procedencias y motivaciones, sus opiniones y expectativas. Datos que no solo se obtendrán ya de la atención de visitas presenciales o llamadas telefónicas, sino también de otros medios de atención online.

Así, a los habituales correos electrónicos hay que añadir la atención en webs, redes sociales, e incluso apps de mensajería instantánea. También han de ser el punto desde el que monitorizar y tratar la información recopilada por dispositivos IoT (Internet de las cosas), distribuidos por el destino a través de, por ejemplo, la señalética sensorizada; o los datos llegados por otros medios de información a distancia, como los chatbots.

Esta información ha de ser tratada por los informadores y puesta a disposición del destino turístico y de sus empresas para que puedan tomar decisiones acerca de las nuevas acciones a desarrollar: nuevos productos, acciones promocionales, etc.

Todo esto hace que las nuevas oficinas de turismo exijan profesionales dinámicos, con amplias capacidades, que dominen el servicio presencial pero también la atención online multicanal que ofrecen las nuevas tecnologías. Son, por tanto, puestos de trabajo que van más allá de un mostrador y que se abren a todo un nuevo mundo de posibilidades.

Autor: Samuel Martínez. Profesor de la asignatura de Información y Atención en Oficinas de Turismo en el Diploma Superior de Turismo Operativo.

Patrimonio cultural: qué es, tipos y ejemplos

Definición de patrimonio

Podemos definir como patrimonio al conjunto de manifestaciones u objetos nacidos de las personas o la naturaleza que por su belleza o relevancia han llegado a través del tiempo hasta nuestros días y que constituyen elementos identitarios de cada pueblo, ciudad o país.

Todos estos bienes patrimoniales tienen una función modélica para la sociedad y es por esto que deben de ser protegidos por los gobiernos y las autoridades pertinentes de cada país para que así no se pierdan con el paso del tiempo y las futuras generaciones puedan valorar la herencia cultural de su territorio.

Cabe destacar que los bienes patrimoniales de un lugar no se han valorado siempre de la misma forma, ya que el concepto de patrimonio es subjetivo, dinámico y cambiante. Muchas veces no depende de los objetos o bienes sino de los valores que la sociedad les atribuye en cada momento.
Por poner un ejemplo, no fue hasta el siglo pasado cuando las expresiones folklóricas tales como las fiestas tradicionales se empezaron a valorar y comenzaron a adquirir un papel importante dentro del concepto de patrimonio cultural.

Tipos de Patrimonio y ejemplos

Por lo que respecta a las tipologías del patrimonio, podemos diferenciar tres grandes tipos: el patrimonio cultural, el natural y el industrial.

Patrimonio cultural

El patrimonio cultural lo podemos definir como la herencia cultural propia del pasado de una sociedad o comunidad que se ha mantenido hasta nuestros días gracias a la transmisión de cada generación a lo largo de la historia.

A su vez, el patrimonio cultural se puede dividir en tangible e intangible, o lo que es lo mismo en material o inmaterial.

En lo que respecta al material, hace referencia a aquel que tiene una percepción en el espacio y se puede tocar, como por ejemplo un objeto arqueológico o una obra de arte como por ejemplo el David de Miguel Ángel o la Torre Eiffel.

En cuento al inmaterial, se refiere a aquel que no se puede tocar y reside en el espíritu de las comunidades como pueda ser una lengua, una tradición o una fiesta de carácter local como por ejemplo las Fallas de Valencia o las Hogueras de Alicante.

Patrimonio natural

En cuanto al patrimonio natural, lo podemos definir como el patrimonio nacido de la naturaleza, aquel que se ha creado a través de procesos físicos y biológicos a lo largo del tiempo, teniendo un valor universal excepcional desde el punto de vista científico, estético y cultural.

Este tipo de patrimonio tiene que ser protegido con una serie de acciones muy rigurosas, es por esto que todos los parques naturales deben de tener una serie de medidas de protección y conservación. Actualmente, existen más de 100.000 espacios naturales protegidos en todo el mundo. Algunos ejemplos de patrimonio natural protegido en España son el Parque Nacional del Teide en Tenerife o el Nacional de Doñana situado en el Golfo de Cádiz.

Patrimonio industrial

El último tipo de patrimonio que vamos a tratar es el patrimonio industrial, que se puede definir como el conjunto de elementos asociados a la cultura industrial y que además poseen un valor histórico, social, tecnológico, arquitectónico y científico.

Tanto los edificios donde se realizan actividades industriales (fábricas) como las propias maquinarias, los talleres, los almacenes o la propia documentación histórica vinculada a las prácticas de producción, pueden llegar a ser patrimonio industrial.

Ejemplos claros de este tipo de patrimonio serían los pozos de nieve de la zona interior montañosa de la provincia de Alicante, que fueron usados para almacenar la nieve con el objetivo de hacer hielo para conservar los alimentos cuanto todavía no existían los frigoríficos y los congeladores.

El patrimonio, su conservación y su importancia en la sociedad

En definitiva, el patrimonio de un pueblo, ciudad o país no sólo está hecho de unas cuantas piedras y obras de arte, se trata del ADN cultural de una comunidad en el que se incluyen todo tipo de bienes, tanto materiales como inmateriales. Todos ellos deben de ser protegidos y conservados para el disfrute de las futuras generaciones ya que comprender nuestro patrimonio cultural nos ayuda a entender y a valorar una parte importante de quiénes somos.

No hay que olvidar que el conocimiento de nuestro patrimonio puede ayudarnos a trasmitirlo a los más jóvenes, sólo así podremos hacer que la cultura y la tradición de un lugar sigan presentes en la sociedad, tanto en la actualidad como en el futuro. Nunca lo olvidemos, perder parte de nuestro patrimonio cultural es como perder parte de nuestra identidad.

Autor: Carlos Pérez Soler, Profesor de Patrimonio Cultural en 2º de TUO, ESATUR

¿Quieres formarte en turismo? Ház clic en el botón y solicita más información sobre nuestro Diploma Superior en Turismo Operativo.

Qué es (y qué no es) una visita guiada

En ocasiones, resulta más sencillo explicar qué es algo empezando, por paradójico que pueda parecer, por aquello que no es. Dicho así puede resultarnos extraño e incluso confuso, pese a ello, cobra pleno sentido cuando nos apoyamos en ejemplos y situaciones cotidianas.  

En este post nos aproximamos al concepto de visita guiada tal y como lo conocemos hoy en día. Para ello, vamos a repasar algunos errores habituales en su planificación y ejecución, en un intento de presentar los principales problemas, inconvenientes y desafíos que aparecen a la hora de poner en marcha este tipo de actividades.

¡Vamos allá!

Cinco errores habituales (y un consejo)

Ejercer de guía e intérprete del patrimonio no sólo implica poseer una formación específica, sino también un dominio real de ésta. Sin embargo, a veces surgen dudas sobre cómo llevar a cabo ciertas ideas y proyectos. Los más ambiciosos, como no podría ser de otra manera, son las visitas guiadas, un clásico dentro del sector turístico que año tras año sigue ganando adeptos.

Veamos, a continuación, algunos de los errores más comunes.

Improvisación VS planificación excesiva

¿Cuántas veces os habéis visto obligad@s a consultar información adicional antes de un viaje? Imagino que unas cuantas. Del mismo modo que planificar un desplazamiento requiere tiempo y prestar atención a los pequeños detalles, diseñar y ejecutar una visita turística implica adoptar la organización por norma. Anticiparnos a las necesidades de quienes contratan nuestros servicios o saber actuar con determinación y templanza ante los problemas, nos ayudará a salir airosos de las situaciones más inesperadas. Es por este motivo que un pase guiado no puede convertirse en un ejercicio de improvisación. Dependiendo del público objetivo adaptaremos en forma y contenido la experiencia, hilando cada etapa del recorrido a fin de ofrecer una gestión óptima.

Por otra parte, y en el polo opuesto a la improvisación, encontraríamos la obsesión por cumplir a rajatabla todos y cada uno de los ítems de la ruta tal y como fue planteada. Una actitud excesivamente inflexible a la hora de acompañar a nuestro público, lejos de mejorar la calidad del servicio, suele ser contraproducente. Las visitas guiadas son dinámicas por defecto, por lo que estaremos abiertos a posibles cambios y giros de guion.

Ausencia de empatía

Nuestros visitantes son nuestros clientes, pero también nuestros invitados más selectos. El acompañamiento de grupos no solo requiere entrenar nuestras dotes comunicativas, sino también adquirir las destrezas emocionales necesarias para brindar un trato excelente a todos aquellos que depositan una expectativa en nosotros. Preocuparnos excesivamente por el tema o el contenido del discurso sin atender al bienestar de quienes tenemos delante puede abocarnos al más estrepitoso de los fracasos. Mantener una actitud proactiva y empática durante nuestro speech, garantizará que se sientan como en casa. Ello pasa por transmitir seguridad y confianza, emocionar, entretener y, por encima de todo, cautivar con nuestra presencia y buen hacer.

Convertir el discurso en un monólogo

Toda acción conlleva una reacción. Durante su jornada, un guía turístico tiene que conseguir que la retroalimentación emisor-receptor sea bidireccional y constante; en una palabra: feedback. Para ello, conviene segmentar al público por edades y procedencias, evitando que el discurso se vuelva insulso y monótono. Al fin y al cabo, comunicamos incluso creemos que no lo estamos haciendo. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que a través de un trato totalmente personalizado?

Reducir la información al absurdo

Existe la falsa creencia de que divulgar supone bajar el nivel de aquello que se dice. Nuestra experiencia como profesionales del sector turístico nos demuestra todo lo contrario. De hecho, es perfectamente posible ofrecer un discurso riguroso y bien documentado sin simplificar la información y la interpretación a su mínima expresión. Encontrar el punto exacto entre la anécdota y el hecho histórico da un valor añadido a nuestro trabajo; lo hace humano. Esto no siempre es fácil y requiere poseer cierta pericia, pero tampoco resulta imposible. A fin de cuentas, aquello que decimos nos importa tanto como nos atañe; de ahí la responsabilidad ética que desempeña la figura del guía como motor del Turismo Cultural.

Objetivos poco realistas

Seleccionar, priorizar o dar cabida a algo supone, automáticamente, dejar otra cosa de lado. Establecer objetivos principales y secundarios nos ayudará a trabajar de una manera sistemática y planificada sin renunciar a ninguno de los ingredientes clave de una buena visita guiada. A este respecto, el uso de una agenda no solo es recomendable, sino también obligatorio para optimizar el tiempo, flexibilizar el servicio y evitar el temido solapamiento de tareas.

Y, por último, un consejo:

Errare humanum est…

Exactamente lo que acabas de leer. Todo proceso de aprendizaje implica desarrollar la capacidad de lidiar con una serie de equivocaciones y errores que pueden aparecer de forma inesperada. Unos y otros forman parte de la profesión tal y como la conocemos, y son los encargados de mantenernos despiertos, incluso en los entornos más caóticos.  

Afrontar con madurez nuestras limitaciones, aprender de ellas, convertirlas en oportunidades, forma parte de la rutina de un buen profesional en el sector turismo. Así pues, no debemos bajar la guardia y conformarnos con cualquier cosa. Recuerda: errare humanum est, sed in errore perseverare insipientis, es decir, equivocarse es de humanos, pero perseverar en el error es de necios.

Por último, tal y como vimos en el post dedicado al Guía de Turismo: tipos de guía y funciones, existen tantos perfiles de viajes como de visitantes potenciales. Es por esto que se hace tan importante diseñar productos culturales concebidos a prueba de juicios (internos y externos). Conviene chequear el trabajo realizado y fijar un mínimo de condiciones en el servicio.

Desde Esatur Formación creemos firmemente en el compromiso de las futuras generaciones de guías respecto a promoción del patrimonio cultural y natural. Esperamos contar con vosotros en este reto apasionante.

Autora: Ana Isabel Castro Carbonell, profesora de la asignatura de Guía de Turismo (2º curso de Turismo Operativo).

¿Quieres formarte en turismo? Ház clic en el botón y solicita más información sobre nuestro Diploma Superior en Turismo Operativo.

Tips para ofrecer una buena atención al cliente

La atención al cliente no responde a unas normas inamovibles e infalibles, pero bien es cierto que existen una serie de recomendaciones que podemos poner en práctica a la hora de relacionarnos con un potencial cliente. Y es que de su satisfacción dependerá el éxito de nuestra empresa.

Así que, como vemos que se trata de algo muy importante, vamos a sacar toda la artillería pesada y a tratar de daros los tips más efectivos en las relaciones interpersonales en el ámbito profesional. ¡Adelante!

Dos reglas imprescindibles en la atención al cliente

Podríamos empezar echando mano de las 6 “s” del servicio y de las 6 “c” de la calidad en la atención al público. Así obtendríamos las primeras pistas en lo que a una eficaz atención se refiere: Sonreir, Saludar, Sr./Sra., Si se acerca le miro a los ojos, Seguimiento y Siempre a su disposición.

Y las “c”: Conocimiento del cliente y del producto / servicio, Comunicación, Confianza, Creatividad, Claridad y Consultar.

La regla de las 6 «s»

Sonreir

Vemos que es importante esbozar una amplia sonrisa y emplear una mirada acogedora dirigida a los ojos de la persona que se nos acerca; nuestro semblante transmitirá así una imagen positiva dando la sensación de que nuestro tono es amable y nuestra predisposición hacia su atención, buena.

Saludar

Siempre hemos de saludar a la persona a la que vamos a atender. Una buena fórmula de cortesía puede ser: dar los buenos días o las buenas tardes, ofrecer nuestra ayuda (“¿puedo ayudarle?”) y despedirnos al finalizar la prestación del servicio. Como se suele decir: “cuanto más azúcar, más dulce”, así que si podemos acompañar todo ese diálogo con los apellidos (o el nombre) del cliente, mucho mejor.

Sr./Sra.

Por supuesto, siempre precedidos del tratamiento de Señor o de Señora. De esta forma, mostraremos respeto por el cliente.

«Si se acerca le miro a los ojos»

El lenguaje corporal dice mucho en la atención al cliente. Mirar a los ojos al cliente es una forma de hacerle saber que estás receptivo/a a sus peticiones, que estás dispuesto a atenderle y que lo harás prestándole atención.

Siempre a su disposición

Además, como no podía ser de otra manera, nuestro lenguaje no verbal (sonrisa, mirada…) debe apoyarse con la postura corporal con el fin de hacer visible esa predisposición de la que hablábamos y es que es así como debe vernos el cliente: “siempre a su disposición”. Con ganas, con actitud.

Seguimiento

Y como no, una vez ha finalizado la prestación del servicio (y si éste lo requiere), habríamos de conseguir un buen seguimiento del cliente y de la experiencia vivida, sólo así, cerrando el ciclo, vamos a poder darle una atención de calidad y, por tanto, lograr en él unos adecuados niveles de satisfacción.

La regla de las 6 «c»

Vayamos ahora con las “c”: no podemos ser los mejores embajadores y anfitriones de nuestro producto o servicio si no estamos en posesión de un exhaustivo conocimiento del mismo. Y, como imagen de la entidad que representamos, puesto que somos quienes estamos en contacto con su cliente final, hemos de manejar una serie de habilidades como son la comunicación, la capacidad de transmitir confianza en el de enfrente, la creatividad en nuestro discurso y la responsabilidad para consultar al superior lo que corresponda sobre aquello de lo que no estemos seguros, así como al cliente para tener la certeza de que tenemos claro lo que nos está demandando.

Otras claves a tener en cuenta

Además, hay algunas claves más que hemos de tener presentes para ofrecer una magnífica atención al cliente:

– Uso de “usted/ustedes” siempre.

– Cortesía y educación.

– Amabilidad y simpatía (evitando la pedantería).

– Buena imagen.

– Búsqueda de soluciones.

– Empatía, asertividad, claridad y escucha como pilares a la hora de comunicarte.    

Autora: María Monllor, docente de Hospitality y Atención al Cliente

¿Quieres saber más sobre nuestra formación en Turismo Operativo o Auxiliar Turístico? Rellena el formulario de contacto.
[contact-form-7 id=»1996″ title=»Formulario Cursos»]

¿Qué es el maridaje?

Maridar, tal y como la RAE nos indica en una de las acepciones del término, es: “unir o enlazar”. Cuando hablamos de vinos, el tema que nos ocupa en este post, podemos decir que maridar es unir o enlazar una comida con el vino que mejor combina.

De hecho, se trata de eso, de encontrar la combinación perfecta para conseguir que la mezcla case a la perfección y que los sabores y aromas se potencien mutuamente, logrando una sensación para el comensal más que agradable. Buscamos una “sinergia” y que esa suma de vianda y caldo se convierta en una auténtica experiencia y que, en boca, resulte más satisfactorio que probar cada uno de los dos elementos por separado.

Dicho esto y antes de recurrir a nombrar algunos de los maridajes que aceptamos como buenos por su placentero resultado, destacaremos unos pequeños trucos, útiles para aquellos que empezamos a cogerle el gusto a este arte del buen comer y beber. Y es que es muy importante que tengamos en cuenta que hay productos que, por su intenso sabor, es complicado maridar.

Tipo de maridaje: el reto de maridar con alimentos de sabor potente

Es el caso, por ejemplo, de los espárragos o de los encurtidos con gran presencia de vinagre. Sin embargo, si nos encontramos frente a un plato de elevado dulzor o acidez podemos contrarrestar estos sabores echando mano de vinos totalmente contrarios.

Un vino dulce puede ayudarnos con una delicatesen salada, un vino ácido haría muy buen papel compensando el notable contenido en azúcar de un postre y haríamos frente exitosamente a una comida muy grasa, si la apoyamos con un vino seco, áspero, amargo (lo que los expertos llaman “rico en taninos”).

En qué orden servir los vinos

Asimismo, los principiantes hemos de saber que si probamos primero un vino potente y seguidamente uno más ligero, vamos a desmerecer el segundo. Siempre es mejor que lo hagamos al revés: primero servimos los vinos más jóvenes y menos intensos, seguidos de aquellos con más fuerza.

Concordancia vertical y horizontal, ¿qué es?

Por otro lado, a la hora de animarnos a maridar, podemos hacerlo de diferentes maneras. Vamos a hablar de la concordancia vertical y de la concordancia horizontal.

Concordancia vertical

La primera de ellas se da cuando actuamos de forma clásica ante un menú tipo banquete. Es decir, tenemos unos aperitivos, un pescado, una carne y un postre.

De esta manera, la unión plato-bebida es muy sencilla, vamos a lo socialmente reconocido: los aperitivos y el pescado los servimos con vinos blancos, la carne la acompañamos de un tinto y finalizamos con un vino dulce o licor.

Así tendremos que, en todo momento, un vino ligero precede a uno con más cuerpo y gradación y no fallamos.

Concordancia horizontal

En segundo lugar, también podemos hacer uso de la concordancia horizontal. En esta modalidad, disfrutamos de dos versiones: el modo en el que empleamos vinos que complementan a los alimentos que acompañan, como por ejemplo, un vino dulce afrutado con un postre con frutas o un tinto con regusto a hongos con una ternera en salsa de champiñones.

Y el modo cuyas mezclas destacan por los contrastes de sabores. Esto es: un queso muy fuerte no lo acompañaremos de una bebida tan añeja como él.

Al final, es cuestión de respetar estas normas básicas y disfrutar probando. Bon appetit!

¿Te ha gustado este post? ¡Déjanos un comentario, nos encantará leerte!

Vuelos a ninguna parte: ¿conoces la última tendencia turística?

¿Pagarías un billete de avión con ‘destino a ninguna parte’? Por lo visto, mucha gente sí lo haría solo por el hecho de revivir la experiencia del viaje en sí mismo. Y es que, para muchos, lo mejor del viaje no es el destino, sino el trayecto. Esta nueva tendencia turística ha venido en tiempos de pandemia pero, por lo visto, ha llegado para quedarse, puesto que está sumando, cada vez, más y más adeptos.

¿En qué consisten los vuelos a ninguna parte?

Se trata de una modalidad de viaje en el que el lugar de salida es el mismo que el de llegada. ‘¿Y qué gano yo entonces?’ – te preguntarás -, dependerá del servicio que contrates, pero la experiencia central es disfrutar del viaje y sobre todo, de las vistas. De esta manera, y a través de una travesía de bajo vuelo, los pasajeros pueden contemplar en detalle las vistas panorámicas de enclaves turísticos, como parajes naturales o monumentos, así como apreciar preciosos atardeceres. La experiencia según cuil.pro puede mejorar tanto como quieras: guías turísticos, dinamizadores, tours panorámicos, degustaciones culinarias, fiestas temáticas, merchandising… La reinvención de los viajes está servida.

La iniciativa, que nació en el aeropuerto de Sonshang, en el centro de Taipei, surgió tras el confinamiento con el objetivo de promocionar las nuevas instalaciones que el aeropuerto construyó mientras la población se encontraba en casa. Sin embargo, la iniciativa tuvo tanto éxito que ya han sido varias las aerolíneas que se han unido a la tendencia: All Nippon Airways, Singapore Airlines, Starlux Airlines , EVA Air,y Royal Brunei Airlines. , así como la australiana Qantas, que ha sido la última en subirse al carro.

La capitana Lisa Norman, de la aerolínea Qantas, el pasado 10 de octubre, antes de subir a su...
Lisa Norman, la capitana de la aerolínea Qantas, junto con actores que dinamizaron el viaje a ninguna parte del pasado 10 de octubre. Imagen extraída del Huffingtonpost.

A esta nueva tendencia han comenzado a sumarse también los cruceros, siguiendo el mismo estilo de viaje: el barco navega, pero sin desembarcar en ningún puerto que no sea el de origen. Una vez el barco se aleja hasta aguas internaciones, abre sus casinos y tiendas libres de impuestos. Así, durante los dos o tres días que dura el viaje a ninguna parte, la oferta de ocio del crucero mantiene a sus pasajeros entretenidos. Algunas de las navieras que ya han anunciado próximamente estos viajes sin destino son Royal Caribbean Internacional  y Genting Cruise Lines, que comenzarán su aventura en aguas de Singapore el próximo noviembre.

¿Y tú? ¿Viajarías a ninguna parte? Déjanos más abajo tu opinión, nos encanta leerte.